Somos la cuarta generación y seguimos trabajando con la misma ilusión, ganas y tradición, manteniendo viva una cocina de sabores auténticos que hemos cuidado durante generaciones. Combinamos calidad, calidez y una atención cercana para que te sientas como en casa, tanto si eres cliente habitual como si nos visitas por primera vez.
Nuestro compromiso es ofrecerte experiencias memorables en un ambiente acogedor, donde puedas disfrutar de nuestra carta, de platos clásicos, buenos vinos y de la esencia de la gastronomía catalana y española en pleno corazón de Barcelona.
El antiguo convento de Santa Madrona, de los capuchinos, fue reconvertido en 1848 en la Plaza Real que todosconocemos, de la mano del arquitecto francés Daniel Molina i Casamajó.
Es una de las plazas más distinguidas, y sus pórticos la hacen única en la ciudad.
La fuente central de hierro, llamada «Les Tres Gràcies», es obra de Antoni Rovira i Trias en el año 1876, y sus dos farolas pertenecen a la fase de desarrollo de Antoni Gaudí.
Las palmeras reales, sus edificios fortificados y la afluencia de gente de todos los rincones del mundo nos hacen disfrutar de un lugar histórico, privilegiado y, a la vez, exótico.